Ruta espiritual por la M-501 (Introducción)

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La carretera comarcal M-501 es muy popular desde hace unos cuantos años, ya que los políticos desarrollistas, neo-cons, liberalistas o como los queráis llamar están desde siempre muy interesados en ella. ¿Y por qué?
Por lo de siempre: especulación, recalificaciones, ‘me paso el medio ambiente por el forro’ y todas esas cosas que todos conocemos.

Así que nuestros políticos “primeras espadas” en Madrid, en connivencia por supuesto con los alcaldes de los pueblos de la zona, decidieron desdoblar esta carretera en su tramo más goloso: básicamente el que lleva a los madrileños al valle del Tiétar y al paraíso del dominguero: el Pantano de San Juan. No importa en absoluto que haya que pasar por encima de una de las zonas con más categorías diferentes de protección de la Comunidad: “¿qué es más importante, los pajaritos o las personas?” (frase seguramente apócrifa atribuída a la actual Presidenta de la Comunidad de Madrid).
Presidenta que a mí personalmente me repugna sobremanera, pero que hay que reconocer que como político liberalista vale un Imperio.
Hablamos seguramente de ese mismo Imperio del que hablaban en guasa los Nikis, en serio el tío Paco, y hoy en día el amigo Fedeguico.

El caso es que de aquí a unos años los alrededores de los pantanos de Picadas, San Juan, Burguillo, y los valles del Tiétar y el Alberche se van a convertir en una extensión de Móstoles, Alcorcón, Boadilla y demás. Pero eso sí, los pueblos se van a desarrollar de la ostia. Pan para hoy y hambre para mañana.

Debido a esto, y también como un homenaje a esta zona en la que pasé la mayoría del tiempo libre de mi niñez y parte del de mi juventud, he sentido la necesidad de describir un recorrido especial por esta zona, donde cambiaremos los chiringuitos por monasterios, las autopistas por bosques y las aglomeraciones por silencio.
En breve, la primera parte.

Ps.: En realidad pretendía no hablar absolutamente nada de política… pero es que no me he podido contener, lo siento.

2 Responses to “Ruta espiritual por la M-501 (Introducción)”


  1. 1 Enrique

    Sinceramente no entiendo lo que le puede molestar a los pájaros -que vuelan, por lo menos los de esa zona- el que la carretera sea más ancha.

    Lo que no me parece bien es que siga sin desdoblar, ya que hay muchos accidentes que se podrían evitar.

    Es indudable que por encima de cualquier animal está la vida de una sola persona salvada.

  2. 2 carlos

    Es que el problema no es obviamente el desdoblamiento de la carretera en sí ni el terreno arrebatado al monte, ni siquiera el incremento de animales atropellados, sino el hecho de que al construir una autopista la afluencia de gente a la sierra oeste de Madrid y al valle del Tiétar será MUY superior, con lo que se multiplicarán urbanizaciones y domingueros en una zona que ya está suficientemente destrozada.

    Y por supuesto, yo también pongo por encima una vida humana a una vida animal (más cuando yo mismo he sido una víctima de accidente de tráfico). Lo que no soporto son declaraciones hipócritas de ese tipo, haciendo ver que el propósito de desdoblar esa carretera es que haya menos accidentes, cuando en realidad es para favorecer los intereses urbanísticos de vete a saber quién, y en menoscabo de especies animales en vías de extinción.

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