
Joder, pero mira que son raras las películas de Takashi Miike. Raras de cojones. Y él lo debe ser más. El tipo es tan extraño que en su filmografía se pueden encontrar desde cosas completamente normales y vulgares como ‘Llamada Perdida’ mezcladas con bizarradas de Ultraman, películas de ultraviolencia cuasi-snuff, hasta marcianadas que se salen de toda clasificación como este Visitor Q que nos ocupa.
Y lo mejor de todo es que entre necrofilia, incesto, abuso, violación, asesinato y tramas sobre gente que se dedica a dar pedradas a otra gente, al amigo Takashi le salen películas poéticas y hasta con conciencia social. Conciencia social y dos cojones, porque hay que tener cojones para que este hombre consiga rodar las cosas que rueda.
Os cuento un poco de que va la película. Una familia disfuncional: la hija es puta, el padre es uno de sus clientes, y la madre es yonqui. Para pagarse el jaco también se prostituye. El hijo pequeño, del que abusan los matones del colegio, pega a su vez a la madre, para lo que cuenta con una colección de atizadores. Ligero resumen del estado inicial del film.
Hasta aquí vale, podría ser perfectamente una película de John Waters o incluso una de la primera época de Almodóvar pre-’Mujeres al Borde’. Pero ahí se acaban los parecidos. A partir de la irrupción en escena del ‘Visitante Q’ del que habla el título, éste consigue la felicidad en la familia. ¿Y cómo la consigue? Pues a base de asesinatos, desmembramientos y sexo raro -muy muy raro-.
¿Y es buena la película? Pues en mi humilde opinión sí que lo es, si consigues quitarte los prejuicios y tienes un buen estómago. Carece de los tiempos muertos que abundan en las películas orientales y prometo que en ‘Visitor Q’ hay algo más que un intento de epatar al personal y algo más allá de hacer una sátira sobre la familia en nuestra sociedad.
Porque Takashi Miike es un poeta. Un poeta de la anormalidad.
¿Es necesario ver esta película y percibir su sentido supuestamente poético para ser un Guay de Vasta Cultura Cinéfila? Porque no sé si el trance de visionarla podría dejarme secuelas irreversibles. Puffffff.
Hahaha sí, es completamente necesario.
El caso es que la película se deja ver bastante bien aun con tanta atrocidad, en el fondo (y no tan en el fondo) es una comedia!!!
A mí Rompiendo las olas me dejó mal cuerpo… por si sirve de referencia… Al lado de ésta, un revoltijo de aberraciones y degradación, queda la de Von Trier como una vulgar The Holiday???
Me resultan diferentes. Las películas del Pequeño Lars suelen ser excesivas y son conscientes de que lo son y de que sus situaciones son excepcionales. Sin embargo en la mayor parte del cine oriental bruto (al menos de lo que conozco yo) se toman las mayores depravaciones como las más normales del mundo, así que no son estilos comparables.
Otro tema es que para mí el amigo Trier (como tantos otros) lleva haciendo la misma película toda su vida…
Hola charli me parece estupendo el blog que tienes montado, ahora una pregunta,,porque tu pagina se llama cielonegro?
enhorabuena campeon llevas tres semanas…jejej,,, sin fumar.. jejej
Muy buenas Lorelei!
es cielonegro porque es el cielo que más me gusta, cuando miras y no se ve absolutamente nada… Siempre me ha llamado más la atención que el cielo azul y las noches estrelladas. Gilipolleces malsanas, ya ves
Lo de fumar es debido a que me voy a dar a la heroína, que creo que me mola más
Traqnula volvera a fumar XD
No se sabe, no se sabe
Estoy de acuerdo con que parece una comedia. Y eso de las atrocidades y la barbarie no me va, la película deja claro que no es otra cosa que una película..con efectos exagerados. Enfermo mental el director?…jaja
Has visto Ichi the Killer?